Tejiendo sueños

Posted by Flor Tangoy
16/10/2017 | Mujer y Familia, Siona

El tejido de hamacas tiene una importancia muy grande para mi nacionalidad. Es una actividad que nos permite reunirnos a contar los sueños que acabamos de tener, a medida que va creciendo el sol. Al compartir nuestros sueños mientras tejemos, nosotros organizamos el día y distribuimos nuestras labores diarias, ya que los mismos sueños influyen sobre nuestras acciones.

Nuestros abuelos siempre nos han enseñado a prestar una gran atención a los sueños: A través de ellos nos hablan nuestros ancestros, espíritus que nos guían y que nos envían mensajes, señales y consejos. Poder compartirlos en familia nos da la oportunidad de interpretarlos gracias a la sabiduría de los mayores. Ellos saben que si uno sueña que le muerde una serpiente, mala noticia le va a llegar. Al contrario, dicen que si una mujer soltera se encuentra atrapada por una anaconda de agua durante un sueño, pronto se casará.

El tiempo ha pasado, hoy soy una mujer adulta y miró con preocupación la situación de mi pueblo Siona. En la actualidad veo que nuestros jóvenes dejan de lado nuestras tradiciones, pensando que la cultura occidental tiene más para ofrecerles. Veo que los lazos de solidaridad en nuestras comunidades se están disolviendo poco a poco, ya no nos reunimos todos juntos de madrugada para empezar el día. Veo que nuestros conocimientos sagrados están desapareciendo con nuestros abuelos. Frente a todas estas razones hemos decidido actuar.

El trabajo que estuvimos haciendo con el apoyo de la Alianza Ceibo en los temas de logística y de capacitación nos permitió reunirnos entre mujeres para identificar las necesidades e iniciativas que podríamos desarrollar con el fin de revitalizar nuestras tradiciones. Entre estas, surgieron dos temáticas en las cuales queríamos organizar talleres de capacitación: la comida típica Siona y la elaboración de hamacas.

Mujeres de diferentes nacionalidades y comunidades vinieron a los talleres, llevando con ellas sus productos. Entre todas, pudimos compartir experiencias, conocimientos, tradiciones y técnicas. Los talleres fueron espacios de aprendizaje y del fortalecimiento del sentimiento de hermandad entre mujeres, reconociéndonos también en una lucha común.

Mientras que existen muchas maneras diferentes de tejer, de hablar, y de vivir, aquí en la Amazonía y entre las diferentes nacionalidades, venimos todos de la misma rama, tenemos la misma sangre, somos hermanas y hermanos. Aprender técnicas de otras nacionalidades no significa que dejamos de lado nuestra manera propia de hacer las cosas, sino que valoramos la singularidad de cada pueblo. En la diferencia, encontramos un modo de reconocernos a nosotros mismos como Siona.

Seguiremos luchando, luchando para poder seguir tejiendo. Porque en la hamaca en la cual dormimos y soñamos cada noche, estamos también mecidos y envueltos por los sueños de nuestros ancestros y en estos tejidos se refleja la historia de la nacionalidad Siona.

Así es.

Con la participación de Alicia Salazar y Bertha Grefa.

Flor Tangoy
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Flor Tangoy

Equipo Siona

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