Monitoreo Ambiental

Como defensores de nuestra selva, necesitamos conocer lo que está sucediendo en los territorios. Desde que llegaron las petroleras a la Amazonía ecuatoriana, una gran parte de ellos ha sido contaminada, invadida o destruida. Millones de gallones de petróleo crudo y de aguas saladas fueron arrojados en nuestros ríos, quebradas y lagunas, debido a los derrames y los malos procesos de extracción. Como nuestra vida depende directamente de los territorios, la contaminación y la deforestación significan un daño directo a nuestra salud y cultura. Es muy importante para nosotros conocer los niveles de contaminación que existen y monitorear el daño que hacen.

Daño que hacen a la flora y fauna, las compañías extractivas y los invasores de nuestras tierras. Todo esto nos sirve para que las comunidades asuman sus derechos y se empoderen para defender lo que ahora tenemos. Por ejemplo, nuestro programa de monitoreo ambiental colabora con científicos universitarios en la medición de los niveles de contaminación en el agua y los peces. Con nosotros mismos haciendo la vigilancia y investigación, podemos identificar la presencia de invasores, evaluar la riqueza de nuestra biodiversidad y desarrollar una estrategia para proteger nuestros territorios y la salud de sus comunidades.

“Sólo en la última década, más de 170.000 hectáreas de selva fueron taladas en las 4 provincias donde vivimos: Sucumbíos, Orellana, Napo y Pastaza.”

¿Qué estamos haciendo?

Durante miles de años, mi pueblo A’I Kofan encontraba en los bosques vírgenes todas las...

Alianza Ceibo, 2017