Monitoreo Ambiental
Como defensores de nuestra selva, necesitamos conocer lo que está sucediendo en los territorios. Desde que llegaron las petroleras a la Amazonía ecuatoriana, una gran parte de ellos ha sido contaminada, invadida o destruida. Millones de galones de petróleo crudo y de aguas saladas fueron arrojados en nuestros ríos, quebradas y lagunas, debido a los derrames y los malos procesos de extracción. Cada día, invaden nuestros territorios los madereros, cazadores, mineros y agricultores ilegales para saquear el medio ambiente. Como nuestra vida depende directamente de los territorios, la contaminación y la deforestación significan un daño directo a nuestra salud y cultura.
Es muy importante para nosotros conocer los niveles de contaminación que existen y monitorear el daño que las compañías extractivas y los invasores de nuestras tierras hacen a la flora y fauna. Todo esto nos sirve para que las comunidades asuman sus derechos y se empoderen para defender lo que ahora tenemos.
“Sólo en la última década, más de 170.000 hectáreas de selva fueron taladas en las 4 provincias donde vivimos: Sucumbíos, Orellana, Napo y Pastaza”.
Capacitamos y equipamos a Guardias Comunitarios Indígenas que realizan recorridos para monitorear, documentar y expulsar a los invasores ilegales, usando la ley como herramienta. Colaboramos con científicos universitarios en la medición de los niveles de contaminación en el agua y los peces. Con nosotros mismos haciendo la vigilancia e investigación, podemos identificar la presencia de invasores, evaluar la riqueza de nuestra biodiversidad y desarrollar una estrategia para proteger nuestros territorios y la salud de sus comunidades.
Logro destacado:
Más de 200 Guardias Indígenas capacitados, quienes recorren y protegen activamente 500.000 hectáreas de bosque amazónico.